Malditos Bastardos es el nombre de la “gran superproducción” que Tarantino tenía en la cabeza desde antes de empezar el guion de “Kill Bill Vo.1”pero no encontraba un final que le gustase y lo dejo aparcado, por eso no fue hasta 2009 cuando este proyecto vio la luz en las pantallas de cine. El productor como en todas las películas de Tarantino fue Lawrence Bender, el director de fotografía Robert Richardson, el encargado de montaje Sally Menke. Y también aparece el omnipresente Samuel.L Jackson representando la voz del narrador.El propio Tarantino se atreve a reconocer sus fuentes de inspiración: define “Malditos Bastardos” como un batiburrillo de géneros donde predomina la influencia del spaghetti-western, similar al que practicara su venerado Sergio Leone, con la particularidad de que se ambienta en la II Guerra Mundial, inspirado en el film italiano “Aquel Tren Blindado” (E. Castellari, 1978) al que se hace alusión en los créditos finales. Es obvio, que no estamos ante un film bélico con rigor histórico, sino ante el ambicioso e ingenuo deseo de un director que hubiera preferido una contienda de aires más cool (Es la palabra favorita de Tarantino, según declaró en una reciente entrevista a la revista española “SOFILM”). La combinación de realidad con ficción, tanto en los personajes como en la reconstrucción de la historia nos hará presenciar los hechos acontecidos durante el tercer Reich de una manera muy diferente, con un final sorprendente incluido. Éste factor provocó que Tarantino fuese criticado por tomarse algo tan serio como el Holocausto nazi “muy a la ligera”, empleando solo el contexto para hacer una película a su gusto y sin profundizar en absoluto en él, sin reflejar en pantalla la realidad. Tarantino contesto tajantemente estas críticas afirmando que el cine, es cine, una ficción de la cual se aprovecha el director para contar la historia que a él le plazca. Además declaró muy convencido: “La historia no sucedió como se narra en “Malditos Bastardos” por el simple hecho de que mis personajes no existieron. Pero si los Bastardos hubieran existido, estoy convencido de que la historia se habría desarrollado tal y como yo la narro”. Tarantino apuntó que la idea que podría resumir la cinta en "el cine como elemento capaz de cambiar la Historia al acabar con el III Reich".
Las alabanzas a las conversaciones de las películas de Tarantino, han derivado ya en un tópico, pero las que acontecen en este trabajo, la trivialidad de los diálogos desaparece, reemplazada por un tono más mordaz, trascendente y expresivo, eso sí, enmarcadas en esas amplias escenas marca de la casa. Este es uno de los apreciables rasgos que evidencian un cambio de estilo en la puesta en escena del autor, por otro lado, tan espectacular como en el resto de su filmografía.
El crítico Adrian Martin señaló que, desde el 11-S, el tema de la venganza ha acaparado todos los trabajos del cineasta, convirtiéndose en su gran obsesión argumental. En este caso, igual que en “Kill Bill” el título enfoca el sentimiento de vendetta en un comando de soldados del bando aliado conocidos por los nazis con el apodo de "los Bastardos", cuya misión consiste en masacrar sin piedad a los causantes del holocausto judío. La exageración en el papel de su líder, un Brad Pitt con la mandíbula desencajada y una cicatriz en el cuello llamado Aldo Raine, teniente segundo de las Fuerzas Especiales Americanas, es conocido también como "El apache" por su afición a rebanar cabelleras al estilo de aquellos indios. Aldo además es nativo de Tennessee, lugar de nacimiento de Quentin Tarantino y origen de muchos de sus personajes: Butch Coolidge, Zed y Maynard en “Pulp Fiction”, el sheriff Earl McGraw y Budd en “Kill Bill” y Stuntman Mike en “Death Proof”.
El nombre de Aldo Raine es un homenaje a uno de los actores favoritos de Quentin Tarantino: Aldo Ray, un habitual de películas "explotation". El apellido "Raine" es un homenaje al personaje principal "Charles Rane" de la película “Operación Rolling Thunder”, otra de las favoritas del director.
La directora de casting Johanna Ray que trabajó en “Kill Bill” y en “Malditos Bastardos”, estuvo casada con Aldo Ray 1960-67.
Sin embargo la perfección interpretativa en este film la alcanza la actuación de Christoph Waltz, como el imprevisible y políglota coronel de las SS Hans Landa. Se trata de un cazador profesional de judíos durante la Segunda Guerra Mundial inspirado en los típicos cazadores de recompensas del spaghetti Western como el Coronel Douglas Mortimer, de La Muerte Tenía un Precio de Sergio Leone. En esa película, Mortimer era un astuto cazador de recompensas que, al igual que Landa también fumaba en pipa. La secuencia de inicio es claramente una escena inspirada en estas películas italo-americanas de género.
El Cazajudíos, que se encarga de regalar unas magníficas lecciones de interpretación mediante velocísimos cambios de expresión que denotan una abrumadora sangre fría
La rencorosa cuadrilla se pone a la altura de la insensibilidad y la desfachatez nazi con un ensañamiento heredado de los indios americanos y su afán por coleccionar las cabelleras de sus enemigos. Pese a ello, "los Bastardos" consiguen simpatizar con el público en la primera fracción de la película, gracias al humor gestual, pero sin previo aviso, se echan en falta durante buena parte del metraje, apenas habiendo visto una minúscula porción de sus hazañas, como ocurría con los matones Vincent y Jules en “Pulp Fiction”. Esta decepción se torna ansiedad en la secuencia del empalagoso cortejo de Brühl a la dueña de la sala de cine, Shossana Dreyfus. Durante el estreno de “El Orgullo de la Nación” puede verse como Goebbels presenta a Shosanna al gran actor alemán Emil Jannings. Jannings fue efectivamente uno de los más grandes actores del cine alemán y mundial en los años previos a la guerra. Fue el primer actor que ganó un Oscar, en la primera edición de estos premios en 1928, por su magistral interpretación en “La última Orden”.
La joven judía es, la verdadera protagonista de la cinta: su afán de femenina revancha hacia el hombre que fusiló a su familia, está heredado del sadismo del corazón herido de La Novia en “Kill Bill”.
La película como todas las de Quentin está dividida en capítulos bien diferenciados y numerados, pero no es lo único que tiene en común con el resto de sus producciones, el film como nos tiene bien acostumbrados el director americano también cuenta con una banda sonora de sobresaliente, y repite aparición en la mayor parte de la banda sonora el mítico Ennio Morricone, capaz de dotar a las imágenes de una expresividad inaudita con sus partituras.
El vestuario y la ambientación de la película son los propios de una superproducción, sobresalientes. Los uniformes son todos idénticos a los que empleaban los aliados y los nazis durante la segunda Guerra Mundial.
Tarantino usa el vestuario de Shossana para hacerla destacar en el tramo final de la película con un vestido completamente rojo, al igual que sus labios, color que guarda paralelismo con el fuego donde pretende calcinar a todos los altos miembros de las SS y con el de la bandera Nazi. Además la hace destacar en pantalla en contraposición de las vestimentas oscuras de los asistentes al estreno de la película.
Por otro lado los movimientos de cámara y encuadres son los ya reiterados en toda su filmografía: Steady cam continuamente, planos muy largos, y contra planos en las conversaciones. Además de los planos generales en los que se abarca a toda una sección de personajes en pantalla como sucede cuando se nos presenta a los bastardos, donde el general aparece combinando con un travelling en primer plano de las caras de todos ellos. Demás igual que en Kill Bill los pies tienen un papel casi fetichista, sobre todo los personajes femeninos.
Os dejamos también una entrevista de la revista Sensacine Quentin Tarantino a propósito de esta película
https://www.youtube.com/watch?v=nHxzDyo0uCo


Gran comentario sobre la película. Gracias a él he podido descubrir más sobre la forma de dirigir de Tarantino
ResponderEliminarMagnífica aportación, de aquí en adelante seguiré el blog con entusiasmo !.
ResponderEliminarEs increíble la cantidad de referencias minúsculas que hace Tarantino en sus películas. Muy muy curioso.
ResponderEliminarGrandisima pelicula y mejor comentario. Realmente curioso y con muchas anecdotas que desconocia. Sublime
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